Masaje tántrico gay

A menudo he tenido la oportunidad de hablar de tantra ante públicos muy diferentes y me han hecho muchas preguntas, pero la más frecuente y que más me ha llamado la atención es: ¿incluye el tantra la homosexualidad?

Hay que recordar que el tantra es amoral, arreligioso, ateo, apolítico, etc.

Uno no se «convierte» al tantrismo, ni se compromete a nada. El tantra no juzga nada ni a nadie. Así, por no rechazar nada, corresponde a cada seguidor definir él mismo su moral en función de su religión, etc. Además, el tantra no es afortunadamente una estructura organizada. Dada la ausencia de autoridad, nadie está habilitado para representarlo.

También es importante que el heterosexual, comprenda al homosexual.

¡En el tantra, cada uno se define en función de lo que es, aquí y ahora, independientemente de su orientación sexual!

El tantra no está limitado al sexo, sino que brinda otra mirada sobre el mundo. Está abierto a todo, a la esencia de cada cosa, al amor en cada acción, al amor en cada cosa, aunque a simple vista parezca la ausencia de este. Tantra es encontrar lo sagrado de vivir, para compartirlo en todo el entorno y para asimilarlo en todo momento.

Tantra es fundirse con la espiritualidad, con la totalidad

Nuestro objetivo de este taller es despertar en hombres que amen y quieran a otros hombres, otra manera de descubrirse, de acompañarse es conectarse con esa otra persona desde su corazón, para tener una relación cálida, transparente y también porque no sanar sus heridas emocionales.

El tantra confía en tu cuerpo. Tu cuerpo es sagrado , es un templo donde reside tu alma

La espiritualidad se vive en el cuerpo y con conciencia de unidad, por ello el masaje brinda la posibilidad de experimentar un contacto desde el corazón y el alma, es presencia, es estar abierto a sensaciones, a múltiples formas de amar, es abrazar la existencia en profunda y serena aceptación, es una contacto para enriquecer nuestros sentidos y la vida entera.